Un pool combina el hashrate de muchos mineros y reparte las recompensas en proporción a la contribución. Al elegir pool, fíjate en la comisión (típicamente 1-4% en pools grandes), el pago mínimo y en qué moneda se paga.
La fiabilidad del pool se juzga por el tiempo de actividad, las reseñas y el historial. La ubicación de los servidores afecta al ping: cuanto más cerca, más estable la conexión y menos shares inválidos. Algunos pools ofrecen bonos por minería constante o esquemas de pago distintos (PPS, PPLNS, FPPS); así se determina cómo se convierte tu parte en pagos.
Conviene calcular la rentabilidad neta tras la comisión del pool y comparar opciones con una calculadora.

