Cuando alguien compra su primera criptomoneda, la siguiente pregunta es dónde guardarla. Las carteras de cripto sirven para almacenar, transferir, conectar con servicios blockchain y gestionar direcciones. Una cartera es una herramienta para acceder a los fondos en la blockchain; perder el acceso puede suponer perder los fondos.
Puntos clave: una cartera da acceso a los activos, no los “guarda” dentro de la app; importan la seguridad del acceso y la custodia de la frase semilla. La función básica de cualquier cartera es vincular al usuario con las direcciones y permitir firmar (claves privadas, direcciones públicas, frase semilla). Con las cripto en un exchange dependes de su infraestructura; en tu propia cartera tienes el control pero también más responsabilidad.
Las carteras se dividen en calientes (en línea, acceso rápido) y frías (hardware, mejor para cantidades grandes). En custodia las claves las tiene un tercero (p. ej. el exchange); en no custodia las tiene el usuario. Al elegir, ten en cuenta el uso, las redes soportadas y la recuperación. Errores habituales: captura de la semilla en el móvil, extensiones falsas. Consejos: no guardes la semilla en la nube o en chats, comprueba la red al enviar, usa carteras distintas para distintos fines.
¿Se puede prescindir de cartera? Sí, si solo guardas en un exchange, pero sin control total. ¿Para principiantes? Una cartera no custodiada sencilla con un proceso de copia de seguridad claro. ¿Cuándo una fría? Cuando la cantidad sea relevante y perderla dolería. ¿Conveniencia o seguridad? Para cantidades grandes, seguridad.

