En un pool recibes pagos pequeños y estables en proporción a tu hashrate. En minería en solitario buscas el bloque tú: la recompensa es grande (un bloque entero) pero llega rara vez y de forma impredecible.
A largo plazo, con el mismo hashrate los ingresos medios son iguales en pool y en solitario. La diferencia es la varianza: en pool los ingresos son estables; en solitario puedes pasar mucho tiempo sin recompensa. Solo tiene sentido en solitario con un hashrate muy alto (una fracción apreciable de la red); si no, la probabilidad de encontrar un bloque en un tiempo razonable es baja.
Para la mayoría de mineros el pool es la opción sensata: pagos predecibles y menos riesgo de “nunca encontrar un bloque”.

